martes, 11 de febrero de 2025

LAS ENSEÑANZAS DE MIS PADRES I.

 Mi niñez se dio en la década de los años 70s, bajo una influencia conjunta de mis padres, nos proporcionaron una cultura que llamamos tradicional, quizás porque vivimos en un entorno rural, ya que en las grandes ciudades en esa época se daban grandes movimientos juveniles de contracultura.  Mis padres no fueron profesionistas, ambos de  origen humilde, trataban de educarnos   con la cultura del trabajo con  esfuerzo diario y buen ejemplo a una familia de 5 hijos.  Su esfuerzo era diario,  por tener los medios de sustento, aunque mi madre se quedaba en casa, siempre apoyaba  realizando actividades para completar los gastos familiares o los alimentos de la mesa (por cierto mi madre tenía un amplio menú  de guisados exquisitos).  Agradezco su  firme convicción de  que  con estudio y dedicación alcanzaríamos una vida diferente a la que ellos les tocó vivir (historias muy tristes por cierto). 


Mi familia  compuesta primero por mis padres y mis 2 hermanas mayores,  vivió  en entornos urbanos populares, luego nos mudamos a un medio  rural ( aunque cercano a la gran urbe de la Ciudad de México donde laboraba mi padre), donde nacieron mis hermanas menores. Creo fue una decisión sabia de mi padre, porque nuestro desarrollo fue más sano tanto física como socialmente.


Mayor entre 4 hermanas, vi transcurrir mi infancia y juventud por los quehaceres diarios en casa de mi madre y  el esfuerzo de mis padre de trasladarse diario a la ciudad  a su trabajo ( sus oficios fueron planchador de tintorerías,  con una temporada de trabajo en el hotel Regis como   “ Bell Boy”,  después años atrás ese hotel se cayó en un terremoto),  para sacarnos adelante, no éramos humildes, pero aún así, recuerdo algunas situaciones donde sentí una tristeza especial por las limitaciones materiales con que  crecimos ( una ocasión  mis zapatos  rotos me avergonzaron por tener  que ir a la escuela primaria así, parecería que   mis padres no se dieron  cuenta, pero la explicación era económica 🤭), sin embargo nunca nos acostamos con el estómago vacío. 


Ahora, quisiera reflexionar cómo fui tomando  conciencia de mi desarrollo intelectual y espiritual,  para ello quise dejar referencia de las condiciones familiares en que me desarrollé. 


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