La figura del héroe viene a la mente del ser humano en forma inmediata acorde a los íconos que sembraron en nuestra mente infantil. La televisión y las revistas nos mostraron a personas que salvaron a sus semejantes del peligro que los amenazó arriesgando su propia seguridad y vida. Las historias mas fantásticas se han inventando para entretener a niños, jóvenes y hasta adultos. Los personajes mas carismáticos por lo común y hasta dotados de poderes especiales surgen en la imaginación de aquellos que se encargan de moldear nuestra mente y aficiones. Cuando la creatividad se termina, vuelven a regresar los héroes que entretuvieron a los abuelos y nuestros padres, pero siempre en las pantallas y revistas hay héroes.
Nuestras mentes llenas de aburrimiento, desesperanza y desilusión buscan en esas historias alimentar la mente, el espíritu o simplemente imaginar que por un momento somos esos héroes, admirados y siempre premiados con un beso por su amada al final de su aventura.
Pero ocurre, que tenemos héroes afuera de las pantallas y no nos percatamos de ello. No son tan carismáticos, ni tienen poderes especiales, pues son como tu y como yo, seres humanos ordinarios. Pero que valiéndose de amor, valentía, fuerza y visión realizan las tareas que a través del tiempo nos revelan su verdadero significado.
Para aquellos que tenemos suerte especial, tenemos a un par en casa: Nuestros Padres, porque ellos en todo momento cuidaron de nosotros, protegiéndonos no solo de peligros, también dándonos alimento, techo, vestido y todo lo necesario para convertirnos en seres humanos capaces de dar a este mundo trabajo y amor.
Cuando no existen esos padres, entonces esos pequeños pasan a ser héroes, ya que su existencia diaria es una lucha para arrancarle a la vida un pedazo de pan, cobija, techo o un libro y con ello la aventura es una historia diga de admiración.
Pero hay otros héroes anónimos, el bombero que arriesga su vida, el barrendero que limpia nuestra calle cuando todavía dormimos, la enfermera que cuida con esmero y amor a su paciente, las ciudades y pueblos están llenos de héroes anónimos.
Hoy quiero dedicar estas líneas a una persona que ha conmovido mi corazón de forma especial y me ha motivado pensar en voz alta. Cuñado, amigo o hermano, cualquier parentesco me hace sentir orgulloso de ti. El nombre a este escrito esta dedicado a ti, el titulo que observas lleva la palabra héroe, aunque pudiese llevar tu nombre como sinónimo.
Según el diccionario define a la palabra héroe con los siguientes significados: Quien se distingue en acciones extraordinarias.// Personaje principal en un relato.// Semidiós en la antigua Grecia.
Y es que lo que acabas de hacer es extraordinario, has dado muestra de un gran espíritu, de una gran sabiduría, de un valor y un amor que es digno de admiración.
Has regalado un pedazo de tu vida a tu hija, con el riñón que le donas también le regalas tu alegría de vivir, tu fortaleza y sabiduría. También el buen humor que te distingue. FELICIDADES. Que tu ejemplo sirva de lección e inspiración para aquellos que te rodeamos.
Para los antiguos griegos eres semidiós, porque has hecho algo extraordinario..
Noe, es un papá que ha mantenido a través de los años una lucha heroica para salvar la vida de dos hijas con insuficiencia renal. A pesar del futuro incierto para el y sus hijas, siempre ha sido una persona positiva y de extraordinario sentido del humor, su alegría siempre la ha compartido con familiares y amigos, haciendo nuestra vida agradable. Por cerca de 14 años la vida de el y sus hijas han hecho de los hospitales su segundo hogar, las operaciones pasaron a convertirse en eventos normales y necesarios. La diálisis, practica ordinaria y única opción de vida.
Luego de rechazar un riñón donado hace algunos años a su hija Claudia, las alternativas de vida se agotaron para ella, con el amor de padre y haciendo acopio de valentía, tomó la decisión de donarle su riñón y prolongarle así la vida a su hija. El le dio la oportunidad que todos tenemos y que pocos apreciamos: vivir.
La operación ha sido un éxito, debemos agradecer a dios y a los médicos que hicieron posible el sueño de Noé. Al momento de escribir estas líneas tengo la fe de que todo terminará bien, que el final es un cuento feliz, de esos que nuestros padres regalaron a nuestra mente infantil.
Claudia tiene 19 años y una vida nueva por vivir, la vida le debe muchas alegrías y creo convencidamente que llegaran y se multiplicarán, Claudia es mi sobrina y estoy orgulloso de ella y su papá. Estas líneas las escribí en reflexión con mis niños y esposa, por eso es que quisimos escribir nuestros pensamientos.
SINCERAMENTE: ROBERTO, MARY, SONIA Y MARIO.
CARTA REALIZADA EN EL MES DE MAYO DEL 2005 Y ENTREGADA A NOE EN SU RECUPERACION DESPUES DE HABER SIDO UN EXITO LA OPERACION DE TRANSPLANTE.
Hoy día Claudia su Hija, es una excelente alumna en la normal superior y con dedicación y entusiasmo vive su vida en forma muy entusiasta y desde luego quiere mucho a su Papá.
viernes, 2 de noviembre de 2007
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